sentarse piernas cruzadasMINEstar sentado y automáticamente cruzamos la pierna (casi siempre la misma). Nos sentamos aparentemente cómodos, pero tras un rato en la misma posición parece que no encontramos postura y empiezamos a “recolocarnos”. ¿Somos conscientes de lo dañino que es para nuestro cuerpo?

Al cruzar las piernas, nuestro cuerpo sufre. Con este gesto se provoca un desequilibrio corporal, porque se ejerce más peso sobre uno de los lados de nuestro cuerpo. Es decir, si por ejemplo cruzamos la pierna derecha sobre la izquierda, apoyamos más peso hacia la cadera izquierda. Esta se encontrará más baja y la cadera derecha más elevada. Además, habrá una compensación de la columna vertebral para que nuestro cuerpo continúe alineado.

Como consecuencia, los músculos de la espalda se ponen en tensión para equilibrar las fuerzas que se generan al estar sentados de esta manera, así que, con el paso del tiempo, aparecerá una hipertrofia de la musculatura.

También esta posición desencadena problemas en el sistema circulatorio, ya que esta posición dificulta el retorno venoso y puede dar lugar a las temidas varices.

¿Cómo evitamos las malas posturas?

La respuesta es clara, no cruzar las piernas:

  • Sentarnos en una silla con respaldo, para que toda nuestra espalda esté apoyada y nos situemos lo más rectos posibles.
  • Acercar el culo al fondo de la silla, así nos será más fácil apoyar toda la espalda en el respaldo y nuestras piernas podrán apoyarse en todo el asiento.
  • Usar reposapiés: la elevación mínima que dan es suficiente para que nuestras piernas descansen y así evitemos el cruzar las piernas.

No obstante, si sentimos algún dolor o somos incapaces de cambiar nuestros hábitos, es hora de consultar con un fisioterapeuta.

Podemos aconsejaos Reeducación Postural, Pilates, estiramientos y otros ejercicios que a la vez que fortalecen la musculatura afectada, nos ayudan a recapacitar sobre esas malas posturas y nos enseñan patrones de movimiento y hábitos que harán nuestra vida más saludable.